jue 6a. Ord. año impar antes Cuaresma (Id=151)
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Antífona de Entrada

Sírveme de defensa, Dios mío, de roca y fortaleza salvadoras; y pues eres mi baluarte y mi refugio, acompáñame y guíame.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Señor nuestro, que prometiste venir y hacer tu morada en los corazones rectos y sinceros, concédenos la rectitud y sinceridad de vida que nos hagan dignos de esa presencia tuya.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Pondré mi arco iris en el cielo, como señal de mi alianza con la tierra

Lectura del libro del Génesis
9, 1-13

En aquel tiempo, Dios bendijo a Noé y a sus hijos diciendo:
"Crezcan, multiplíquense y llenen la tierra. Todos los animales de la tierra los temerán y respetarán: las aves del cielo, los reptiles del suelo y los peces del mar están bajo su poder. Todo lo que tiene vida y se mueve en la tierra les servirá de alimento, lo mismo que los vegetales. Yo se los entrego.
Tan sólo se abstendrán de comer carne que tenga aún vida, es decir, su sangre. Yo pediré cuentas de la sangre y de la vida de ustedes tanto a los animales como al ser humano, al hombre le pediré cuentas de la vida de sus semejantes.
Quien derrame sangre humana su sangre será derramada por otro ser humano, porque Dios hizo al ser humano a su propia imagen.
Ustedes crezcan, multiplíquense, llenen la tierra y domínenla".
Siguió hablando Dios a Noé y a sus hijos:
"Voy a establecer una alianza con ustedes, con su descendientes y con todos los seres vivos que los han
acompañando: aves, ganados, bestias del campo; con todos los animales que han salido del arca con ustedes: ningún ser vivo volverá a ser exterminado por las aguas del diluvio, ni tendrá lugar otro diluvio que destruya la tierra".
Y continuó Dios:
"Esta es la señal de la alianza que establezco para siempre con ustedes y con todos los seres vivos
que los han acompañado: pondré mi arco en las nubes; esa será la señal de mi alianza con la tierra".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 101, 16-18.19-21.29 y 22-23

El Señor ha mirado a la tierra desde el cielo.
Dóminus de cælo in terram aspéxit.

Los paganos honrarán tu nombre, Señor, y todos los reyes de la tierra te engrandecerán; porque tú, Señor, reconstruirás Sión y manifestarás así tu gloria, atenderás la súplica del desamparado y no rechazarás su oración.
El Señor ha mirado a la tierra desde el cielo..
Dóminus de cælo in terram aspéxit.

Que se escriba todo esto para las generaciones futuras, para que el pueblo que va a ser creado alabe al Señor; pues el Señor miró desde su alto templo, desde los cielos se fijo en la tierra para atender los lamentos de los cautivos, y liberar a los condenados a muerte.
El Señor ha mirado a la tierra desde el cielo.
Dóminus de cælo in terram aspéxit.

Los hijos de tus siervos tendrán una morada, y sus descendientes estarán siempre en tu presencia. Entonces se proclamará en Sión el nombre del Señor y en Jerusalén se publicará su alabanza; pueblos y reinos se reunirán para dar culto al Señor.
El Señor ha mirado a la tierra desde el cielo.
Dóminus de cælo in terram aspéxit.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son Espíritu y vida. Tú tienes palabras de vida eterna.
Verba tua, Domine, spíritus et vita sunt; verba vitae aeterne habes
Aleluya.

Evangelio

Dijo Pedro: "Tú eres el Mesías"

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
8, 27-33

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús salió con sus discípulos hacia los pueblos de Cesarea de Filipo y por el camino les preguntó:
"¿Quién dice la gente que soy yo?"
Ellos le contestaron:
"Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que uno de los profetas".
El siguió preguntándoles:
"Y según ustedes, ¿quién soy yo?"
Pedro le respondió:
"Tú eres el Mesías".
Entonces Jesús les ordenó que no hablaran de él con nadie.
Entonces Jesús empezó a enseñarles que el Hijo del hombre tenía que sufrir mucho, que sería rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; que lo matarían y al tercer día resucitaría. Les hablaba con toda claridad. Entonces Pedro lo tomó aparte y se puso a reprenderlo. Pero Jesús, dirigiéndose a Pedro, lo reprendió en presencia de sus discípulos, diciéndole:
"¡Colócate detrás de mí, Satanás!, porque tú no piensas como Dios, sino como los hombres".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Que este sacrificio, Señor, que vamos a ofrecerte, nos purifique y nos renueve y nos ayude a obtener la recompensa eterna, prometida a quienes cumplen tu voluntad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

La salvación por Cristo

En verdad es justo necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, que por amor creaste al hombre, y, aunque condenado justamente, con tu misericordia lo redimiste, por Cristo, Señor nuestro.
Por él,
los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
[Misa]

Antífona de la Comunión

El Señor colmó el deseo de su pueblo: comieron y quedaron satisfechos.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Señor, aviva cada vez más en nosotros el deseo de recibir este pan eucarístico, por medio del cual nos comunicas tú la vida verdadera.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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